CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD

CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD
CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD

miércoles 27 de julio de 2011

FÚTBOL Y FASCISMO

Revisado: 27/07/2011

“Al pueblo pan y circo” parece ser una máxima que desde la antigua Roma no ha cesado de perpetuarse. También podríamos llamarlo “pan y circo-televisión”.

¿Son los ídolos deportivos los gladiadores de nuestra época?

¿Qué representan los personajes, qué rituales se ponen en juego, cuál es la mitología que encarnan los eventos deportivos, musicales, 'taurinos'?

¿Qué impacto tienen estos eventos en las pautas de comportamientos individuales y colectivas?

¿Los eventos deportivos como los de la Liga Profesional de Fútbol son sólo deporte o sólo negocio o "el fútbol es mucho más que un deporte y un negocio" y es una forma de socialización, de creación de identidad, de creación de realidad, de comunión de grupo, de difusión de ideologías y valores, de división o de confrontación?


Miklos Nyiszli, uno de los poquísimos sobrevivientes de la última Escuadra especial de Auschwitz, contó que había asistido, durante una pausa del "trabajo", a un partido de fútbol entre las SS y representantes del Sonderkommando. Al encuentro asisten otros soldados de las SS y el resto de la escuadra, muestran sus preferencias, apuestan, aplauden, animan a los jugadores, como si, en lugar de a las puertas del infierno, el partido se estuviera celebrando en el campo de un pueblo.


A algunos este partido les podrá parecer quizás una breve pausa de humanidad en medio de un horror infinito. Pero para mí, como para los testigos, este partido, este momento de normalidad, es el verdadero horror del campo. Podemos pensar, tal vez, que las matanzas masivas han terminado, aunque se repitan aquí y allá, no demasiado lejos de nosotros. Pero ese partido no ha acabado nunca, es como si todavía durase, sin haberse interrumpido nunca. Representa la cifra perfecta y eterna de la "zona gris", no entiende de tiempo y está en todas partes. De allí proceden la angustia y la vergüenza de los supervivientes, "la angustia inscrita en todos del ‘tóhu vavóhu’, del universo desierto y vacío, aplastado bajo el espíritu de Dios, pero del que está ausente el espíritu del hombre: todavía no nacido y ya extinto". Mas es también nuestra vergüenza, la de quienes no hemos conocido los campos y que, sin embargo, asistimos, no se sabe cómo, a aquel partido, que se repite en cada uno de los partidos de nuestros estadios, en cada transmisión televisiva, en todas las formas de normalidad cotidiana. Si no llegamos a comprender ese partido, si no logramos que termine, no habrá nunca esperanza.” (Texto extraído de “Lo que queda de Auschwitz” de Giorgio Agamben).


Fútbol y fascismo





Mundial 78. La historia paralela.