La indigencia, la pobreza extrema o la pobreza moderada son formas de "eugenesia amable", es decir, formas de exterminio lento y diferido. En vez de matar a la gente directamente se crean las condiciones (políticas, legales y económicas) para que la miseria, la mala alimentación, la angustia, el estrés y la falta de atención médica de calidad vayan matando poco a poco a estos sectores de la población.
La miseria, la indigencia y las diferentes formas de pobreza son una expresión de la coacción política. Son crímenes políticamente planificados. El aumento de la pobreza y de la indigencia contrasta con el aumento de los recursos que se destinan para las instituciones y los profesionales que viven de los pobres y de los indigentes en la cacareada octava potencia económica del mundo. La indigencia y la pobreza como negocio tendrían que perseguirse penalmente de oficio.
La indigencia y las diferentes clases de pobreza son crímenes de lesa humanidad que no se reconocen como tales. Las élites políticas, económicas y profesionales deberían ser juzgadas y condenadas por estos crímenes que permanecen impunes desde la noche de los tiempos.
Pero los tiempos también cambian.... al tiempo.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada