Con paso firme se pasea hoy la injusticia.
Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años más.
La violencia garantiza: “Todo seguirá igual.”
No se oye otra voz que la de los dominadores,
y en el mercado grita la explotación: “Ahora es cuando empiezo.”
Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora:
“Jamás se logrará lo que queremos.”
Quien aún esté vivo no diga ”jamás”.
Lo firme no es firme.
Todo no seguirá igual.
Cuando hayan hablado los que dominan,
hablaran los dominados.
¿Quién puede atreverse a decir “jamás”?
¿De quién depende que siga la opresión? De nosotros.
¿De quién que se acabe? De nosotros también.
¡Qué se levante aquel que está abatido!
¿Aquel que está perdido, que combata!
¿Quién podrá contener al que conoce su condición?
Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana
Y el jamás se convierte en hoy mismo
PARA LOS DE ARRIBA.
Para los de arriba
hablar de comida es bajo.
Se comprende porque
ya han comido.
Los de abajo tienen que irse del mundo
sin saber lo que es
comer buena carne.
Para pensar de dónde vienen
y a dónde van,
en las noches hermosas
están demasiado cansados.
Todavía no han visto
el vasto mar y la montaña
cuando ya su tiempo ha pasado.
Si los que viven abajo
no piensan en la vida de abajo,
jamás subirán.

2 comentarios:
Gracias, después de las evaluaciones estaba necesitando leer algo como lo que dice B. Brecht. Leerlo me ha recuperado. Lo twittearé.
Además, se vuelve a oir lo del CIO y eso también es agradable.
Un abrazo, Yolanda
Yolanda, que alegría volver a leerte después de tanto tiempo. A mí, Breth, me pone la pilas siempre... aunque que sea tan actual casi da miedo.
Un abrazo
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